En el vasto universo de la medicina tradicional china, el hígado se erige como un órgano esencial, un santuario de vitalidad que rara vez manifiesta su dolor hasta que es demasiado tarde. Su importancia trasciende lo físico, sumergiéndose en las profundidades de la energía amorosa, esa fuerza que fluye y se experimenta en el centro del pecho, irradiando vida a través de nuestro ser.

El Hígado y el Amor en la Medicina Tradicional China

En esta ancestral sabiduría, se contempla al hígado no solo como un órgano físico, sino como un eje central en el manejo de las emociones, particularmente aquellas vinculadas al amor y al afecto. Se entiende que las enfermedades del hígado son, en esencia, las enfermedades del amor. Este órgano, en su rol místico, regula la libre circulación de la energía Qi, vital para mantener la armonía emocional y física. Igual que es un filtro para las toxinas del cuerpo también lo es para las emocionales.

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El Centro Amoroso: Fuente de Energía Vital

El centro amoroso, situado en medio del pecho, es el núcleo desde donde se irradia y recibe el amor. Este centro nutre a la energía del hígado, que a su vez, se transforma en alegría serenidad en su flujo natural – por eso los niños, que no han tenido tiempo de contaminarse y aún son muy puros y cerca de la Conciencia, están habitualmente alegres.

La energía amorosa y compasiva que emana de este punto central es el combustible esencial para todo el cuerpo energético, promoviendo un estado de bienestar y equilibrio.

El Viento y el Hígado: Indicadores de Desarmonía

Un aspecto fascinante en esta visión holística es cómo el viento, considerado la energía del movimiento, se relaciona con el hígado. La molestia causada por el viento no es solo física sino simbólica; refleja un desequilibrio en la fluidez del Qi hepático. El viento, en su constante cambio y movimiento, es un espejo de nuestra propia capacidad para adaptarnos y fluir con las vicisitudes de la vida.

Cuando el Qi hepático no fluye tenemos una desavenencia natural al cambio y nos mantenemos firmes en nuestra posición. 

Rencor y Enroque Energético: La Supresión de la Alegría

Cuando la energía del hígado no fluye como debería, cuando su esencia, la alegría, se ve suprimida, nos enfrentamos a un enroque energético. 

Este estancamiento a menudo surge del rencor, de las heridas no sanadas y los recuerdos dolorosos. Es un recordatorio de que nuestras experiencias pasadas, especialmente aquellas que nos han lastimado, tienen un profundo impacto en nuestro bienestar físico y emocional.

Conclusión: Fluir con el Hígado, Fluir con la Vida

En conclusión, el hígado, en su silenciosa diligencia, es mucho más que un mero órgano físico. Es un custodio de nuestras emociones más profundas, un guardián de la alegría y un termómetro el amor. Su bienestar es esencial no solo para nuestra salud física, sino también para nuestra paz interior y nuestra capacidad de amar y ser amados. Al cuidar nuestro hígado, alentamos un flujo armónico de energía a través de nuestro ser, abriéndonos a la plenitud de la vida con un corazón libre de rencor y lleno de alegría.

Sanación a través de Hierbas y Conciencia

Para restaurar y mantener la salud del hígado, se sugiere una alquimia de hierbas, cada una con propiedades específicas para sanar y fortalecer el Qi del hígado. Una combinación sinérgica de diente de león, cardo mariano, boldo y hierbabuena puede ser un elixir poderoso, tomando un litro al día de esta infusión repartido en cuatro veces y durante tres semanas. Estas hierbas trabajan en unión para desintoxicar, proteger y revitalizar el hígado, facilitando así un flujo más armonioso de la energía vital.

Práctica de Mettà: Cultivando la Conciencia Amorosa

Además, la práctica regular del desarrollo de la conciencia amorosa, conocida como Mettà, es fundamental. Esta práctica ancestral, arraigada en la meditación y el mindfulness, se enfoca en cultivar un amor incondicional y compasivo hacia uno mismo y hacia los demás. Mettà enseña a abrir el corazón, a liberar rencores y a abrazar la alegría, nutriendo así el hígado y permitiendo un flujo libre y saludable de Qi.

Un Regalo de Sanación: Meditación de Mettà

Como culminación de esta reflexión, quiero ofrecer un regalo especial: una meditación guiada de Mettà. Esta práctica es un camino hacia la sanación interna, un puente entre el cuidado del hígado y el florecimiento del corazón. Invito a mis lectores a sumergirse en esta experiencia, permitiendo que las palabras y las energías de la meditación fluyan a través de su ser, llevando luz, amor y sanación a cada rincón de su hígado y de su alma.

Esta meditación, disponible en karunaschoolhouse.com, es más que una simple técnica; es una invitación a un viaje de autodescubrimiento y armonía interna, donde el cuidado del hígado se entrelaza con el cultivo del amor y la alegría en nuestras vidas.

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