Retiros de Meditación y Talleres Presenciales

Un espacio para profundizar, fuera del ritmo habitual

Los talleres semanales son un buen sostén para la práctica en el día a día. Pero hay momentos en los que hace falta algo más: salir del ritmo habitual, tener tiempo y silencio de verdad, y dejar que la meditación deje de ser un rato del día para convertirse en el centro de unos días enteros.

Para eso están los retiros.

Retiros de fin de semana: la mejor puerta de entrada

Organizamos retiros de distinta duración —de unas horas, de un día, de fin de semana, de tres o cuatro días, e incluso el retiro clásico de Vipassana de diez días—, pero si es la primera vez que te planteas un retiro, te recomendamos empezar por el de fin de semana. Es tiempo suficiente para entrar de verdad en la meditación profunda, sin necesitar la experiencia previa que sí piden los retiros más largos, pensados para meditadores con más recorrido.

Quién dirige los retiros

Soy Juan Diego Sánchez, Terapeuta Holístico, creador del método de terapia THS y de Karuna Schoolhouse

¿Quieres saber más de mí y de por qué te ofrezco participar en los Retiros de Meditación Vipassana con el Método ESENCIA?

Cuando empecé a meditar, hace ya más de veinticinco años, la experiencia fue realmente impactante para mí.

Sentí que había descubierto algo diferente a todo lo que había conocido hasta entonces.

Después de muchos años trabajando en el ámbito terapéutico y del crecimiento personal, la meditación se me presentó casi como la última terapia posible.

No porque fuera una terapia en el sentido convencional de la palabra, sino porque permitía llegar a un lugar al que difícilmente llegan otras herramientas: la observación directa de uno mismo.

A medida que fui profundizando en la práctica, surgió de una manera bastante natural la necesidad de compartirla.

Primero con alumnos y con personas que asistían a los talleres que organizaba. Más adelante, conforme mi propia práctica se fue haciendo más profunda, comenzaron también los retiros de meditación de varios días.

Durante aquellos años tuve además la oportunidad de conocer a personas y grupos que practicaban meditación con mucha seriedad y disciplina.

Y hubo algo que me llamó especialmente la atención.

Encontré personas que llevaban muchos años meditando y que, sin embargo, seguían teniendo grandes dificultades en determinados aspectos de su vida emocional, sus relaciones o su propio crecimiento personal.

Eso me llevó a hacerme una pregunta:

¿Es suficiente con meditar?

Con el tiempo llegué a la conclusión de que, al menos desde mi experiencia, no siempre lo es.

La meditación puede llevarnos muy profundamente hacia nuestro interior, pero existen heridas, condicionamientos, patrones emocionales y aspectos de nuestra personalidad que también necesitan ser explorados, comprendidos e integrados.

Y precisamente ahí comenzó a cambiar mi manera de plantear los retiros.

Empecé a incorporar al trabajo meditativo herramientas y ejercicios de crecimiento personal que llevaba años utilizando, primero conmigo mismo y posteriormente en el trabajo individual y grupal con otras personas.

Poco a poco fue tomando forma una manera diferente de entender un retiro de meditación.

La estructura sigue teniendo como eje fundamental la Meditación Vipassana.

 

          • Meditamos.
          • Cultivamos el silencio.
          • Desarrollamos la atención.
          • Observamos nuestro cuerpo, nuestras sensaciones, nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Pero no nos quedamos únicamente ahí.

Dentro del propio retiro introducimos determinados espacios y ejercicios destinados a explorarnos, comprender nuestro mundo emocional, reconocer condicionamientos, favorecer procesos de sanación y profundizar en el conocimiento de nosotros mismos.

No seguimos a ningún maestro ni pretendemos adoptar un sistema religioso, filosófico o espiritual determinado.

Lo importante es la experiencia.

Observar.

Experimentar.

Investigar.

Y descubrir por nosotros mismos.

Con los años comprendí que esta manera de trabajar encajaba perfectamente con algo más amplio que estaba desarrollando dentro de Karuna Schoolhouse:

el Método ESENCIA.

 Exploración.

Sanación.

Emociones.

Nutrición.

Conciencia.

Investigación.

Atención.

De alguna manera, ESENCIA pone nombre y estructura a lo que llevaba muchos años haciendo en mis retiros.

Porque la meditación desarrolla extraordinariamente la conciencia y la atención, pero podemos acompañar ese proceso explorando también nuestras emociones, nuestros condicionamientos, nuestras heridas, nuestra manera de relacionarnos y nuestra forma de vivir.

Por eso actualmente planteo los retiros de Vipassana desde el Método ESENCIA.

No para modificar la esencia de Vipassana.

Y mucho menos para convertirla en otra cosa.

Sino para situar la práctica meditativa dentro de un proceso más amplio de conocimiento y transformación personal.

Después de más de veinticinco años practicando, enseñando y compartiendo estos procesos, he podido observar que la combinación de ambos trabajos puede facilitar enormemente la profundización.

No creo que el crecimiento interior sea una carrera.

Y quizá ni siquiera tenga demasiado sentido hablar de avanzar «más rápido».

Pero sí podemos intentar no permanecer durante años dando vueltas alrededor de los mismos lugares.

Un retiro ESENCIA es, por tanto, un espacio para detenernos.

Para salir durante unos días del ruido habitual.

Para meditar profundamente.

Pero también para mirarnos.

Para comprendernos.

Para sanar.

Para investigar nuestra propia experiencia.

Y para desarrollar una atención que después podamos llevar a nuestra vida cotidiana.

Porque, en último término, el objetivo de un retiro no es aprender a estar presente únicamente mientras estamos sentados meditando.

El verdadero trabajo comienza cuando esa conciencia puede acompañarnos también cuando volvemos a nuestra vida.

A nuestras relaciones.

A nuestras dificultades.

A nuestras decisiones.

A nuestras emociones.

Y a nuestra manera de estar en el mundo.

Ese es el sentido de los Retiros de Meditación Vipassana desde el Método ESENCIA.

No son retiros de meditación al uso

Un retiro de meditación, tal cual, lo puede organizar cualquiera. El nuestro es distinto: dentro del marco de silencio y conciencia que se abre con la práctica, aprovechamos ese espacio para trabajar procesos de crecimiento personal que he creado y desarrollado yo mismo a lo largo de los años. Es, en realidad, el Método ESENCIA llevado a la práctica en formato retiro — no un retiro de meditación genérico con mi nombre puesto encima.

La postura, afinada con precisión

Una de mis aportaciones dentro de este trabajo ha sido perfilar con exactitud la postura de meditación. Tuve, en su momento, bastantes dolores de rodilla practicando, y esa experiencia, junto con mis conocimientos de anatomía y osteopatía, me llevó a afinar con precisión la posición del loto taoísta — un ajuste del que apenas se habla, pero que marca la diferencia entre sostener la postura con comodidad durante horas o terminar el retiro con las rodillas resentidas.

Cómo es un día de retiro

No hay una fórmula rígida, pero sí un ritmo que se repite y que sostiene el proceso:

Hora Actividad
6:00 Levantarse
6:30 Chikung
7:30 – 9:00 Meditación (sentados y caminando)
9:00 Desayuno
9:00 – 10:30 Tiempo libre
10:30 – 11:30 Chikung
11:30 – 13:30 Meditación (sentados y caminando)
13:30 – 16:00 Comida y descanso
16:00 – 17:00 Meditación
17:00 – 20:30 Trabajo interior (según el retiro: Dharma o crecimiento personal)
20:30 Cena y tiempo libre
22:00 – 23:00 Trabajo nocturno (meditación, cantos, mantras, meditaciones de movimiento)

Los retiros se hacen, en su mayoría, de forma presencial, en casas cuidadosamente elegidas — entornos tranquilos, con espacio de sobra para caminar, respirar y estar en silencio sin sentirte encerrado. Durante el retiro seguimos una dieta vegana pensada para sostener la práctica: comida sencilla, cuidada y nutritiva, nada pesada, que ayuda al cuerpo a acompañar el proceso en vez de entorpecerlo. Cultivamos también el silencio —sobre todo al principio— como forma de profundizar en la atención, incluso estando en grupo. Siempre dejamos tiempo libre y descanso suficiente para que cada persona tenga también su propio espacio.

No practicamos dentro de ninguna religión, corriente filosófica ni tendencia concreta: es la experiencia pura de la meditación.

Y después del primer retiro

Para quienes siguen el camino más allá del fin de semana, los retiros más largos abren paso a otros niveles de meditación: el silencio interior se profundiza, y con él se despiertan la compasión, la sabiduría, el amor universal y una salud más completa del cuerpo físico.

Si quieres enterarte del próximo retiro

Los retiros no tienen fechas fijas constantes — se organizan de forma puntual. Si quieres que te avisemos en cuanto se abra uno nuevo, apúntate a la lista de interesados.